Cómo ayudar a un niño que pega
Muchos niños pegan cuando se enojan mucho. No es porque sean malos. Su cuerpo se llena de una emoción grande, y pegar es la forma en que esa emoción intenta salir.
En este cuento, Oso se siente tan molesto que quiere pegar. En lugar de decirle que pare, el cuento le muestra otras formas de dejar salir la emoción: apretar algo fuerte, dar pisotones, respirar hondo o pedir ayuda.
Es un cuento sencillo de aprendizaje social y emocional que puedes usar en clase, en terapia o en casa. Convierte el momento difícil justo antes del golpe en una conversación tranquila y les da a los niños unas herramientas concretas a las que recurrir la próxima vez que su cuerpo se sienta demasiado lleno.