Comunidad The Catbears

Estamos creando un nuevo libro sobre el enojo y necesitamos tu ayuda

Nuestro nuevo libro está en camino. Ahora mismo buscamos maestros, terapeutas y padres que prueben gratis las actividades del libro y nos den su opinión.

Este recurso está casi listo Probar un recurso gratis Cada recurso de The Catbears lo prueban niños, maestros y padres reales, y lo seguimos mejorando hasta que de verdad funciona
El libro del enojo de The Catbears, un libro de actividades para imprimir En proceso

Elige un recurso para probar

Cada recurso de abajo es una parte de nuestro próximo libro, Cool With Anger. Descarga uno gratis, pruébalo con tus niños y cuéntanos qué te pareció

Una semana después de descargarlo y probarlo con tus niños, te enviaremos un correo para pedirte tu opinión.

Los recursos están en inglés.


  1. Who is Anger?

    ¿Y qué es lo que quiere?

    Descargar PDF

    PDF · ⁨10⁩ páginas · ⁨9.5 MB⁩

    Quedan pocos lugares para probar

  2. The Anger Meter

    Crea un termómetro del enojo con papel y cartón. Los niños lo usan para mostrar qué tan enojados están.

    Descargar PDF

    PDF · ⁨11⁩ páginas · ⁨7.2 MB⁩

    Quedan pocos lugares para probar

  3. Make Signs Not Words

    Cuando cuesta escuchar o responder.

    PDF · ⁨15⁩ páginas · ⁨9.3 MB⁩

    No quedan lugares para probar

  4. When Anger Reaches 5

    Perdemos el control.

    PDF · ⁨10⁩ páginas · ⁨6.7 MB⁩

    No quedan lugares para probar

Ahora puedes descargar un recurso gratis. Después de probarlo durante una semana, danos tu opinión para desbloquear otro, hasta 3.

Actividades para el manejo de la ira en niños de 4 a 12 años

Actividades para imprimir sobre el manejo del enojo, para padres, maestros y terapeutas. Cada una enseña al niño una habilidad a través de un cuento, una manualidad o un juego, para que note el enojo a tiempo y se calme antes de que termine en golpes o en una rabieta.

Un termómetro del enojo hecho por los niños

Los niños recortan y arman un termómetro del enojo de papel con 5 niveles. Lo señalan para mostrar qué tan enojados están, muchas veces antes de poder decirlo. Un estallido repentino se convierte en un número del que se puede hablar.

Técnicas para calmarse, practicadas en calma

Respirar, moverse y ponerle nombre a la emoción, practicado jugando. Cuando sube el enojo, la técnica ya está a mano.

Señas con las manos para cuando las palabras no alcanzan

Unas pocas señas compartidas para el enojo. Una seña le pide mucho menos a un niño desbordado que una conversación.

Para un niño o para toda la clase

Úsalo en casa, en el aula, en orientación o en terapia.

De qué trata este libro

  • Emociones intensas (enojo, preocupación, rabietas) 75%
  • Amabilidad, compartir y empatía 51%
  • Confianza y hacer amigos 38%
  • Responsabilidad y hacer las cosas solos 37%
  • Acoso escolar y alzar la voz 33%
  • Tiempo de pantalla y hábitos saludables 28%
Porcentaje de padres, maestros y terapeutas que eligieron cada tema

1. Por qué el enojo

Les preguntamos con frecuencia a los padres, maestros y terapeutas que usan The Catbears qué es lo que más necesitan. La respuesta más común es apoyo para niños con emociones intensas. El enojo fue lo que más se mencionó, y es lo más difícil de manejar en el momento. Por eso este libro se centra en el enojo: cómo crece y cómo un niño puede aprender a manejarlo.

2. Un enojo con el que los niños se identifican

El libro usa cuentos cortos de The Catbears, para que los niños vean el enojo en un personaje antes de mirarlo en sí mismos. Cada cuento va acompañado de estrategias de regulación reconocidas, como respirar, moverse y ponerle nombre a la emoción. Los niños las practican en calma, para tenerlas a mano cuando llega el enojo.

3. El termómetro del enojo

Los niños suelen vivir el enojo como algo que se enciende o se apaga. El libro presenta un termómetro del enojo: una escala sencilla que muestra cómo el enojo sube por pasos. Notar los primeros pasos le da al niño tiempo de actuar antes del punto más alto. También le ayuda a reconocer las señales del cuerpo cuando sube el enojo, que es la base de la autorregulación.

4. Practicar jugando

Cada capítulo presenta una idea, seguida de actividades y juegos para practicarla. Repetir jugando convierte la regulación en una habilidad que los niños ensayan, no en un sermón sobre cómo portarse. El enojo se vuelve algo sobre lo que aprender, no algo pesado que superar.

5. Señas, no palabras

Cuando un niño está muy enojado, las palabras dejan de funcionar. Frases como “cálmate” casi nunca sirven en ese momento. Hasta ahora no había una herramienta práctica para ese momento. El libro les da a los niños y a sus adultos unas pocas señas con las manos para el enojo. Una seña le pide mucho menos a un niño desbordado que una conversación. Usadas con constancia, las señas ayudan al niño a calmarse antes de una rabieta, y ese lenguaje compartido, casi secreto, crea confianza entre los niños y sus adultos.

De quienes ya lo probaron

Niños probando actividades de The Catbears en un aula
  • “Puse el juego Angry Fingers en el proyector y los niños usaron los dedos para mostrar qué tan enojado estaba cada personaje. Ahora, cuando se enojan, me lo muestran con los dedos. Toda la clase jugó junta, así que ahora todos entienden las señas.”

    Dana, Maestra de preescolar

  • “Mi hijo me pegaba cuando se enojaba. Ahora se calma antes de llegar a eso. Las señas con las manos nos dieron un lenguaje propio. Puedo llegar a él incluso cuando está demasiado alterado para hablar, y no se siente solo con eso. Se siente más seguro conmigo.”

    Yoni, Padre de un niño autista de 6 años

  • “Después de dos semanas con el termómetro del enojo, los niños con los que trabajo empezaron a decir “estoy en un 3” en lugar de gritar. Les dio palabras para algo que antes no podían explicar.”

    Maya, Terapeuta ocupacional

Cómo funcionan las pruebas

Elige un recurso de arriba, crea una cuenta gratis y descarga el PDF. Pruébalo con tus niños. Una semana después te enviamos por correo un enlace a un formulario corto de opinión.

Sí. Tu primer recurso es gratis. Cada opinión que envías desbloquea otro, hasta 3.

Los niños suelen reaccionar distinto la segunda o la tercera vez. Una semana te da tiempo de probarlo más de una vez con niños reales.

Qué tan bien funcionó, qué fue difícil, qué pasó cuando lo probaste y si lo compartirías. Toma unos minutos.

Leemos cada respuesta y la usamos para mejorar el libro antes de que salga. Al enviar tu opinión, aceptas que podamos citarla como testimonio.

Inicia sesión y vuelve a esta página. Tu recurso tiene un botón Descargar de nuevo.

Manejo de la ira en niños

Actividades que permiten practicar una habilidad en calma: un termómetro del enojo para medir qué tan enojados se sienten, respirar y moverse para calmar el cuerpo, ponerle nombre a la emoción, y señas sencillas para cuando las palabras cuestan demasiado. Los cuentos cortos y los juegos hacen fácil practicar una y otra vez.

Primero, mantén a todos a salvo y conserva la calma. Después, cuando tu hijo esté tranquilo, practiquen juntos: ponle nombre a la emoción, mídela en el termómetro del enojo y elijan una técnica para calmarse que probar la próxima vez. Practicar en calma es lo que hace que funcione en el momento.

Una escala sencilla, normalmente del 1 al 5, que muestra cómo el enojo sube por pasos, también llamada termómetro de la ira. El niño señala su nivel, y eso le ayuda a notar el enojo a tiempo, antes de que llegue al máximo.

Respirar hondo, apretar y soltar los músculos, moverse, contar, ir a un rincón de la calma o pedir ayuda a un adulto. La mayoría de los niños encuentran una o dos que les funcionan mejor.

No. El enojo es una emoción normal. El objetivo no es evitar que los niños se enojen, sino ayudarlos a notarlo y manejarlo sin lastimar a nadie.

Para niños de 4 a 12 años, en casa, en el aula o en terapia.

Pronto. Lo estamos terminando con la opinión de quienes lo prueban. Únete a las pruebas para probar partes del libro gratis antes de que salga.

El iceberg del enojo para imprimir ayuda a los niños a nombrar las emociones que hay debajo de su enojo, y la historia social “las manos no son para pegar” ayuda cuando hay golpes.

Probar un recurso gratis